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Un sistema de autoconsumo fotovoltaico con compensación incrementa la rentabilidad de una ganadería gallega

La instaladora Ecogal ha puesto en marcha una instalación fotovoltaica de 31,2 kWp con el inversor trifásico con tecnología Synergy de SolarEdge, suministrado por Krannich Solar.

El autoconsumo fotovoltaico continúa ganando adeptos en un año, este 2020, marcado por las nefastas consecuencias derivadas de la crisis del coronavirus. Donde algunos ven un desastre irreparable, otros han descubierto oportunidades para reinventarse y seguir creciendo.

Así ha sucedido con la Ganadería Ramos, en A Coruña, un negocio que ha encontrado en la energía fotovoltaica una aliada perfecta para aumentar su rentabilidad. Los 31,2 kWp de energía verde instalados en la cubierta de la nave proporcionan la electricidad suficiente para ahorrar una cuantía considerable al año y, además, evitar la emisión de 12 toneladas de CO2 a la atmósfera.

La empresa instaladora Ecogal Energías Renovables ha sido la encargada de poner en marcha esta instalación fotovoltaica de autoconsumo con compensación de excedentes, que ha tenido como protagonista al inversor SolarEdge SE50K. Este convertidor trifásico, que forma un tándem de lujo con su optimizador P850, ofrece un rendimiento superior (98,3%) y permite un monitoreo a nivel de módulo integrado con Ethernet o tecnología móvil GSM. Ambos equipos han sido suministrados por la distribuidora alemana Krannich Solar.

«En Krannich Solar nos encanta trabajar con clientes como Ecogal, que conocen y valoran las ventajas competitivas de SolarEdge. Este fabricante líder en el sector fotovoltaico ofrece, con su inversor trifásico con tecnología Synergy, la solución perfecta para el sector comercial», ha explicado Jaime González, delegado comercial de Krannich Solar España en la zona norte.

Por su parte, el gerente de Ecogal Energías Renovables, José G. Illán, también ha valorado de forma «muy positiva» la colaboración con Krannich. Ambas empresas vienen trabajando juntas durante los últimos años y comparten una misma visión en términos de sostenibilidad y eficiencia energética. Además, con cada nuevo proyecto, las dos compañías demuestran que la energía fotovoltaica es un socio idóneo para muchas empresas que buscan ser cada vez más productivas y competitivas.

La ganadería Ramos es una explotación agropecuaria de vacuno de leche comprometida con la innovación y la eficiencia energética. Hace unos años apostó por la instalación de tres robots de ordeño para una cabaña de más de 200 cabezas. Con esta forma de ordeño los consumos eléctricos se reparten a lo largo del día y coinciden con las horas de producción fotovoltaica, favoreciendo así el aumento del autoconsumo. La energía solar supone, por tanto, una ayuda definitiva para hacer crecer el volumen de negocio en un sector tan competitivo como es el primario.