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Conexión de inversores fotovoltaicos en suministros trifásicos a 230 Voltios y redes bifásicas

Nos vamos a enfocar en los tipos de redes menos comunes, como son las redes trifásicas a 230V (F-F) y 132V (F-N), y las redes delta (bifásicas) 230V F-F sin neutro

En esta nueva entrada de blog, vamos a comentar los diferentes tipos de red eléctrica suministrada en la península ibérica refiriéndonos, principalmente, al segmento de baja tensión, y explicaremos cómo conectar inversores a las mismas cuando estas no tienen valores normalizados.

Así pues, nos vamos a enfocar en los tipos de redes menos comunes, como son las redes trifásicas a 230V (F-F) y 132V (F-N), y las redes delta (bifásicas) 230V F-F sin neutro. Este tipo de redes aún son comunes en algunos territorios, sobre todo en Catalunya, Andalucía, Murcia y las Islas Canarias.

Tipos de suministro de baja tensión

1. Red de baja tensión convencional:

Las redes más comunes en España son:

  • Trifásica a 400V entre fases y monofásica.
  • 230 entre fase y neutro.

2. Redes de baja tensión menos comunes:

2.1 Trifásicas a 230 V entre fases.

 La trifásica a 230V entre fases tiene como característica que la tensión entre fases es 230V y entre fase y neutro o fase y tierra es 132V.

2.2 Bifásica a 230 entre fases.

Las redes bifásicas se caracterizan por no tener neutro, ya que estamos hablando de dos fases activas entre las cuales tendremos 230 V, lo que permite hacer funcionar la mayoría de los consumos eléctricos convencionales.

Ahora bien, ¿se pueden instalar inversores fotovoltaicos en este tipo de suministros? La respuesta es SÍ. No obstante, habrá que tener en cuenta una serie de elementos y adquirir en algunos casos componentes adicionales.

 

Conexión de inversor trifásico en redes trifásicas a 230 V mediante autotransformador 400 V 3F + N /230 V 3F

Como primera medida, en la fase de estudio de la instalación, debemos preguntar por el tipo de suministro de la vivienda o corroborar con un polímetro el valor de entrada de tensión en el cuadro principal. 

Al determinar que la instalación es una trifásica de 230V entre fases, pasaremos a seleccionar la mejor alternativa. De entrada, todos los inversores trifásicos funcionan a 400 Voltios entre fases, por lo que la solución pasa por instalar un transformador de tensión 400 V 3F + N / 230 V 3F y de potencia igual o superior al inversor fotovoltaico instalado.

El transformador de tensión es un dispositivo eléctrico, que, mediante el principio de campos magnéticos variantes en el tiempo, puede reducir o elevar la tensión según la necesidad del dispositivo a conectar.

Para este caso, vamos a tomar un ejemplo con un conjunto de inversores Huawei de la gama residencial M1, usando un transformador 400/230V. La salida del inversor será a 400V y la conectamos a la entrada del dispositivo de transformación obteniendo a la salida 230V. A continuación, realizamos la conexión en paralelo con los consumos de la vivienda para empezar a autoconsumir.

Esta idea es válida para cualquier marca de inversor. La diferencia más grande la vamos a encontrar en los medidores de consumo. Dependiendo del fabricante, permitirán o no la medida en redes trifásicas a 230 V. Debemos tener muy en cuenta el modelo a adquirir si queremos tener una monitorización integral del sistema.

En la siguiente tabla se hace una síntesis de los equipos de medición y/o monitorización que nos permiten la visualización íntegra de la instalación.

Conexión de inversor monofásico en redes bifásicas

La característica principal de esta red es que, como su propio nombre indica, consiste en 2 fases + tierra con o sin neutro. 

Para conectar inversores monofásicos en redes bifásicas, será necesario llevar las dos fases activas como fase y neutro. De este modo “engañamos” al equipo, ya que igualmente le llegarán a las bornas de conexión en CA 230 V.

Conexión de inversores monofásicos en redes trifásicas a 230 V

Una manera de evitar emplear un transformador 400V/230V en redes trifásicas es llevar a cabo la conexión de tres inversores monofásicos. De esta manera llevamos dos fases activas a cada inversor.

  • L1 y L2 al inversor 1
  • L2 y L3 al inversor 2
  • L3 y L1 al inversor 3

Como conclusión podemos decir que el auge del mercado fotovoltaico ha permitido que cada sea más probable instalar sistemas fotovoltaicos en viviendas que aún tengan el suministro de electricidad no normalizado. Si bien es cierto que en un futuro las distribuidoras eléctricas normalizarán estas tensiones a las convencionales, esto no debe suponer un freno a la de hora de que un cliente con este tipo de suministro pueda ejecutar su proyecto fotovoltaico. Adaptando las soluciones comentadas a este tipo de casos, las instalaciones saldrán adelante sin problema y con las mismas garantías.